Tendí la mano al sentimiento, dejando de lado el congelado
corazón
que recibo a cambio? si no misterio e incertidumbre
niego al rojo corazón el latir de mi alma, encierro mi sentir en
mi aullido
Cuando logre conocerme, y cuando se lo merezca el soleado alba
entonces volveré a abrir las puertas de mi ser, mientras
condenado queda, a la soledad, al frío eterno, al pozo de mi
alma
al Edén inaudito.
Por ti y por mí, a mi amado, Argeo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario