Noche
marchita empujada por el mal deseo del rencor y el odio,
éxtasis
embarcado en el navío de mis sentimientos,
segador de
maizales sembrados por la venganza y el hambre,
también a
esto yo los incinero bajo el poder que me oprime,
a este niño
yo le doto de la virtud blanca apaga sombras,
lícito es el
acto que yo encomiendo a los astros y a la luz estelar,
impacto del
bien, choque del poder contra la impotencia,
diezmo del
creyente al ente, ofrenda de la deidad al esclavo.