Todos los días sin importar cómo ni cuándo estamos rodeados de personas y cómo hábito siempre estamos mirando, oyendo, observando, escuchando, oliendo, palpando, saboreando. Nuestro Cerebro es un niño curioso que tiene la necesidad de crear pensamientos conscientes o inconscientes sobre lo que nos rodea.
Sin embargo no siempre tenemos claro qué es lo que nuestro cerebro percibe para que nosotros llevemos toda nuestra atención hacia un punto o incluso algo más interesante, una persona. “Dios mío pero qué cuerpo tiene” “Me encanta su sonrisa” “Es perfecto, le gusta patinar como a mí” “Siempre que necesito algo me ayuda, estoy enamorada” “¡Oh Dios qué coche! Es mi futuro marido”.
La pregunta “¿Física o Química?” tiene ya su respuesta para dar una explicación empírica desde la Psicología Social, ¿Física o Química? Veamos primero desde la “Física”, existen 5 factores primordiales para que la atracción hacia una persona se produzca y son los siguientes:
Proximidad: Ésta proximidad es física y es necesaria para que las personas pueden interactuar entre ellas, a mayor proximidad mayor probabilidad de interaccionar.
Interacción: Cuando dos personas interactúan comparten un tiempo y un espacio, estos dan la oportunidad de que se produzcan situaciones y hechos que forman la “Historia” entre dos personas, dicha historia refuerza el vínculo y que cuando es contada hacia otras personas sirve para reafirmar el tipo de vínculo que tienen, éste tipo de interacción claramente ha de ser beneficiosa (Interacción Positiva) ya que cualquier negatividad empuja a huir a una de las personas.
Atractivo Físico: El Físico es la información más fácil de conseguir, sin hablar y sin escuchar, tan solo observando rasgos físicos de la persona. Estos rasgos están influenciados por la cultura, gustos propios, el canon de belleza y según ese canon también por la proporción áurea.
Como dato curioso, las personas tendemos a tener una actitud positiva hacia personas guapas porque las correlacionamos con comportamientos positivos como la simpatía, humildad, honestidad, detallismo, etc. Prueba a meterte en la siguiente situación y piensa que harías, te encuentras en la cola de supermercado y hay 5 personas delante de ti, de repente se cuela alguien ¿Cómo te pondrías? Ahora piensa que esa persona te encanta físicamente ¿Actuarías igual?
Semejanza: Cuantos más hobbies, acciones, hábitos, distintas situaciones compartan dos personas, aumenta en gran cantidad la probabilidad de interacción y por lo tanto la atracción entre ellas. Estas semejanzas pueden ser: Nivel económico, gustos personales, hábitos, ideologías, etc.
Las personas por regla general (no siempre) tienden a juntarse por similitud cercana a sus estatus, cargo de trabajo, estatus del lugar dónde viven, nivel económico, etc.
Intercambio: ¿Qué esperamos de una pareja? ¿Amor? ¿Sentirse querido? ¿Qué no sea infiel? ¿Qué sea trabajador? Todo se resume exactamente en dos palabras: Tiempo y Espacio. Cuando comenzamos una pareja la comenzamos porque queremos y esperamos algo, una serie de recompensas que no tienen por qué ser solo físicas, como por ejemplo el reconocimiento de a quién queremos por haberle hecho una sorpresa es una recompensa realmente gratificante para nosotros. Una pareja que no sacrifica tiempo/espacio y tampoco da nada por el otro, tiene una alta probabilidad de no triunfar.
¿Física, realmente era tan simple como que el físico es lo primero que nos atrae? Incorrecto, pensemos en alguien que está en una fiesta, vemos su rostro y nos parece lindo (Atracción Física) nos suena su cara y pensamos “Es de mi barrio y encima va al mismo gimnasio que yo” (Proximidad y Semejanza) a lo largo de la noche le escuchamos hablar sobre montar una empresa, nos integramos en la conversación diciendo que también queremos montar una, va surgiendo la conversación hasta llegar a un acuerdo de poder montar la empresa juntos (Interacción e Intercambio). Independientemente de lo utópico qué suene, piénsalo ¿Te gustaría igual que si solo vieras que tiene un muy buen atractivo físico? Exacto, no. ¡Vayamos con la Química!
¿Has oído alguna vez la expresión “Tenemos una química especial”? La solemos usar popularmente para nombrar el nivel de apego, conexión y vínculo con una persona pero… ¿Y si te digo que es literal en el amor? La mayoría de nuestras conductas vienen dadas por acciones que nuestro organismo realiza, las responsables de la mayoría de nuestras locuras o racionalidades son las Hormonas.
En el “Amor” se han estudiado distintas fases en las que no entraré en detalle ahora, sin embargo en cada una de esas fases nuestro cuerpo se comporta de manera diferente, afectando como es evidente a nosotros mismos en nuestras conductas, nuestras maneras de pensar o a lo que aspiramos durante las siguientes Fases:
Conociéndose: En la primera fase nos volvemos ansiosos, deseamos a la otra persona, queremos dar todos los pasos en uno solo, estas acciones tan irracionales es porque actúan nuestras hormonas más instintivas, en los hombres la Testosterona y en las mujeres el Estrógeno, son la causa principal de nos parezcamos a animales, nuestra capacidad para reflexionar se disminuye y nuestro deseo principal es conocer o estar cerca de esa persona.
Enamorándose: Decimos que estamos enamorados cuando nuestro cuerpo es invadido por sentimientos extremadamente positivos cuando vamos bien incluso con proyectos de futuro (Vivir juntos, comprar algo juntos, tener un trabajo juntos, en sí juntar dos vidas en una) y también por un tremendo pesimismo o un fuerte mal humor cuando las cosas no van tan bien, las horas de sueño y las ganas de comer se ven reducidas, aparece sudor en las manos y la sensación de mariposas en el estómago. Todo esto se debe a la aparición de un Neurotransmisor muy importante que va a crear hormonas que cambiarán muchas funciones, éste neurotransmisor es la Monoamina.
La Monoamina se va a sintetizar para poder crear:
Dopamina: Conocida como la Hormona del Amor, está relacionada con el placer, las adicciones y el aprendizaje, de modo que cuando realizamos algo muy placentero nuestro cuerpo libera dopamina para que repitamos esa acción en otro momento ya que ha sido agradable, es lo que ocurre cuando hay sexo entre otras situaciones.
Feniletilamina: Es una anfetamina y causa los mismos efectos que la droga, nos hace pensar que estamos en las nubes y es el combustible que nos motiva a estar despiertos día y noche las 24 horas con la persona de la que nos estamos enamorando.
Serotonina: Una de las Hormonas más importante de nuestro cuerpo, en la fase de enamoramiento se libera más serotonina y nos ayuda a tener el control de las cosas así como a no tener comportamientos obsesivos y dosificar algunas acciones. En una época negativa dentro de una relación, los niveles de serotonina descienden y pueden causar insomnio, ausencia de apetito e incluso la aparición de nuevas enfermedades debido a la baja eficacia del Sistema Inmune.
Noradredalina: Es el creador de la adredalina natural del cuerpo, nos causa taquicardia, nerviosismo, fuerza suficiente para aguantar situaciones de estrés y nos eleva la velocidad de reacción ante algunas situaciones.
Estabilidad: Cuando se pasa la fase de enamoramiento, se consigue un tipo de seguridad y tranquilidad que es causada por las siguientes hormonas:
Oxitocina: Conocida como la Hormona del Abrazo, tiene funciones durante el parto pero con respecto a lo que nos interesa, ambos sexos liberan
Oxitocina cuando se abrazan fomentando que ese acto se vuelva a repetir, durante el orgasmo los niveles de Oxitocina se elevan hasta la máxima cantidad (Solo durante).
Vasopresina: Conocida como la Hormona de la Monogamia, se han realizado estudios en los que cuando se inhibe ésta hormona, los animales machos buscan otras parejas fuera de su nido, de modo que en los seres humanos, la vasopresina aumenta la probabilidad de fidelidad.
Endorfina: Liberada durante el sexo, ésta hormona tiene unos fantásticos efectos sobre nuestro cuerpo como la mejora del sistema autoinmune, propiedades anti-estrés, anti-envejecimiento, son capaces de aliviar los dolores y además mejoras la capacidad de aprendizaje y retención de memoria.
La Pasión en las relaciones aparece durante la fase de enamoramiento debido a los altos niveles de Dopamina y Noradredalina, sin embargo cuando se llega a la fase de estabilidad, la Oxitocina y Vasopresina llegan a inhibir la Dopamina y Noradredalina, reduciendo sus efectos y es por ello que la pasión es mucho más baja en las parejas estables que llevan durante un gran periodo de tiempo en comparación con parejas aún enamorándose.
Y a la pregunta “Física o Química” ¿Qué responderías ahora?