Más atrás de mi límite, justo donde la duda comienza a nacer
cuando ve la luz, cuando la siente, cuando la padece
sale, y comienza a extenderse, por cada rincón, por cada alma
como si de una epidemia se tratase, como la sombra del ayer en
el mañana
tomando la forma del miedo, de la inseguridad, de la indecisión,
de mí.
Apelando a mi nombre, absorbiendo mi esencia, robando lo mío
¿Qué quieres agria inseguridad?
¿Qué quieres amargo miedo?¿Qué quieres ácida indecisión?
Probar tus dulces besos, se respondió así mismo ante un espejo.
Aferrándome al deseo de que había alguien más en la habitación
me pasé horas y horas ante un espejo, hablándome, como ...
si viera la luz ... como si la sintiera ... somo si la padeciera
..
¿Quién si yo, quién si él? ¿Pero quién?

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