Cuando depositas una semilla joven,
inocente y sana aún, crece,
así regreso cuando te recuerdo, por
mucha que crezca, joven,
como el reflejo de la luna sobre el
agua, hipnotizante y hermoso,
igual que el álbum en fotogramas que
conservo, huele igual...
Reminiscencias de una perfecta rosa en
un jardín inmortal,
pétalos esparcidos por todo él, rosas
marchitas y aún sin abrir,
como el regalo con el que siempre te
obsequié y nunca viste,
con ese maravilloso lazo de color azul y
el papel verde esperanza,
un presente para dos, un regalo que no
se ve ni se toca,
solo se oye.
