Llamo al oscuro corazón, al que rojo fue, al que dejó de crecer
al que en mí vivió, en mí murió, en mí existió
vendaval del día, ciclón de la noche, tormento del atardecer
llamo al oscuro corazón, no quiero sentir, no quiero creer
¡Oh padre del rencor! ¡Oh madre de la lástima!
¡Oh hijos del error! ¡Oh Hermanos del desespero!
Venid a mí, inundad mi vacío con la plenitud de vuestras almas
quejaos al vendaval, al ciclón, al tormento que estos llevan
niega el tiempo, niega el espacio, niega la existencia del
tártaro.
Llamo al Oscuro corazón, que rojo fue, al que dejó de crecer
al que en mí vive, al que yo en él me cobijo, al que yo en él me
protejo.
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