Tarde se rinde el Caballero ante la prueba, pronto el valor será
devuelto…
¿En qué momento esperaba cuán día nublado el sol al Caballero?
Querría mil ramos de rosas blancas y una docena de lirios para
alimentar al corazón del ansia.
¿Un Sueño? ¿Un deseo? ¿He aquí ego despierto? No molestéis a
Morfeo pues,
Ilusionado, ahogado y enterrado en las corrientes del tiempo se
encuentra el caballero
En estos versos más cortos yo los purifico y los hago infinitos.
Ruinas devastadas son las memorias de este corazón, por las
guerras, por la hipocresía, y por la ignorancia ante el valor de un Te quiero
¡Oh ignorantes del desafío! Nadie se atreve a violar los
secretos del papiro
Amanece un nuevo sol, anochece una antigua luna, creación del
nuevo Dios,
Laureles a mi alrededor siento, dormidos en ellos me quedo,
soñando en un profundo sentimiento, como el de Eurídice y Orfeo
Encontrad la respuesta ante el desafío, si lo hacéis, seré
vuestro,
X veces podéis intentarlo, más no destruyáis el sentimiento
entre Sol y Ra.
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