Ruborizando mi alma a diez mil julios por segundo
uniendo esa parte de mi ser, separada en segundos, por Cronos
batiendo las alas de la ilusión, por un cielo nublado y negro
él, quien me emite sonidos mudos con su mirada, dejándome sordo
nunca nadie había logrado tan rápido la llave al Edén,
bienvenido
No hay comentarios:
Publicar un comentario