Cuando ansiamos algo con
gran fuerza, nos nace un tipo de hambre y un tipo de sed que no puede ser
calmada con comida o cualquier agua, éste hambre y esa sed, no se sacian dando
un gran bocado, si no, degustando poco a poco el manjar del momento.
Vivir el presente, sin fatigarnos en el pasado y
sin tener gula al futuro.
Fuimos y seremos, pero siempre somos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario