¿Para qué quiero una colección de copas de cristal?
¿Para qué quiero una bodega de miles de vinos de todo el mundo?
¿Para qué quiero una chimenea que me caliente en las noches que hable el frío?
¿Para qué quiero hacer una carta larga y extensa a los Reyes Magos?
Si me basta con una copa de vino, pasando frío toda una noche junto a ti para que el calor del amanecer nos sepa más, llegar a casa y compartir contigo ese carbón que me han traído.
¿Para qué... si te tengo a ti?
Pesadillas rotas en el dios del sueño, Hipnos pensante, herrante, a la deriva, sin rumbo, sin ton ni son, las escribe, las graba, póstumas aunque con vida, estas son las Exéquias de Morfeo, los poemas muertos que nunca soñó, por los que las pesadillas cabalgan.
domingo, 29 de diciembre de 2013
sábado, 28 de diciembre de 2013
HISTORIA
Aquel par de yesca y sílex que iluminaba y calentaba nuestros cuerpos,
aquellos alquimista que pretendían fundir dos elementos en uno, como nosotros,
aquellos egipcios que adoraban al astro más alto, como yo a ti, mi sol,
indescriptible las guerras por conquistar un territorio y tú con tan solo un disparo cautivaste mi corazón,
diferentes formas de gobiernos y gritos para dominar una sociedad y tú tan solo me besas y me quedo sin alma de pura euforia y máximo sentir,
grandes las crisis que nos suceden y yo sin comer puedo más sin verte fallezco.
Es impresionante los hechos históricos que han ocurrido y aún así para mí, nuestra historia es única e irrepetible.
aquellos alquimista que pretendían fundir dos elementos en uno, como nosotros,
aquellos egipcios que adoraban al astro más alto, como yo a ti, mi sol,
indescriptible las guerras por conquistar un territorio y tú con tan solo un disparo cautivaste mi corazón,
diferentes formas de gobiernos y gritos para dominar una sociedad y tú tan solo me besas y me quedo sin alma de pura euforia y máximo sentir,
grandes las crisis que nos suceden y yo sin comer puedo más sin verte fallezco.
Es impresionante los hechos históricos que han ocurrido y aún así para mí, nuestra historia es única e irrepetible.
A ESO
A ese canto que todo el mundo vanagloria,
llamadlo salud
llamadlo dinero
llamadlo amor
algunos hasta son capaces de llamarlo soledad.
Todos se jactan a reír y a llorar, a hablar o a gritar
a criticar una espalda y lamer una cara,
se quejan de lo que no tienen y se llaman desgraciados por lo que poseen.
y cuando avanzan las agujas irremediablemente hacia delante y jamás hacia detrás,
de repente, tetrapléjico, vegetal y encamado, no hable del cuerpo si no del cerebro,
nos arrepentimos de haber pensado en lo que tuvimos y no de lo que fuimos.
llamadlo salud
llamadlo dinero
llamadlo amor
algunos hasta son capaces de llamarlo soledad.
Todos se jactan a reír y a llorar, a hablar o a gritar
a criticar una espalda y lamer una cara,
se quejan de lo que no tienen y se llaman desgraciados por lo que poseen.
y cuando avanzan las agujas irremediablemente hacia delante y jamás hacia detrás,
de repente, tetrapléjico, vegetal y encamado, no hable del cuerpo si no del cerebro,
nos arrepentimos de haber pensado en lo que tuvimos y no de lo que fuimos.
SIN MÁS
Sin más te quedaste despierta toda la noche,
sin más fuiste capaz de engañar al hambre,
sin más le hiciste pensar que eran mariposas,
sin más miraste a la luz de la luna e ingeniosa pensaste,
"¡Luna llena, pero si empecé a hablar contigo en Luna Nueva!"
sin más las horas fueron minutos y estos segundos, efímeros,
sin más todo comenzó a dejar de restar para poder sumar,
Sin Más.
sin más fuiste capaz de engañar al hambre,
sin más le hiciste pensar que eran mariposas,
sin más miraste a la luz de la luna e ingeniosa pensaste,
"¡Luna llena, pero si empecé a hablar contigo en Luna Nueva!"
sin más las horas fueron minutos y estos segundos, efímeros,
sin más todo comenzó a dejar de restar para poder sumar,
Sin Más.
martes, 5 de marzo de 2013
FAIRY TALE OF A LOST PRINCE
Divisábamos
luciérnagas en los páramos del perdón,
mas
sin embargo, la luna no paraba de espiarnos entre susurros,
"Amo
la Luz del sol y por más que recorra la tierra nunca lo veo"
decía
la Luna ya frustrada de tanto camino en vano,
"Nosotros
nos hemos hallado no porque nuestros ojos nos digan que nos ven, no porque
nuestros oídos nos cuenten que nos escuchan, no porque nuestras manos nos digan
que nos tocan, si no porque nuestro corazón nos dice que nos siente en cada
latido"
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