miércoles, 29 de febrero de 2012

Amor Propio

Intento mantenerme de pié, en su interior, fuerte, pero el edificio se derrumba,
Resisto junto a ti, aunque me abrases, ardas, pero me incineran tus llamas,
Aguanto tus agobios, llenamos juntos el mar con nuestra agua, pero me hundes,
Cuando revientas, entiendo tus insultos, tu mirada, tus malos gestos, me disparas,

Aún así, por mí, porque yo lo valgo y vivo mi vida...

De ese viejo edificio, apartaré todos sus escombros para ver la luz del sol,
De las cenizas que tú mismo creaste, dañándome, renaceré cual Fénix,
De ese mar, lleno de navíos naufragados, llegaré a la superficie, respiraré,
De esa forma violenta en la que me disparaste mil veces, yo me levantaré mil una.

Porque en mi vida, no eres tú el que me derrotas, soy yo el que decido rendirme.

Sin Título: Capítulo IV – Ivanov



CAPÍTULO IV – Ivanov

Dulcinea, se permitió a sí misma el beneficio de la duda, pero aún así, no veía la posibilidad de que la Etapa Crisálida pudiera permanecer en un sujeto, era imposible.

Dulcinea: No Chicos, eso es imposible, por lo menos en todo lo teórico que he aprendido de Natasha Es algo inexplicable, ella misma me enseñó que todo tiene una base científica y un porqué, el fin vital de la hormona Vetrina, es su metamorfosis hasta concretar su capacidad propia.

Alejandro: ¿Natasha?

Dulcinea: Es la Bióloga que es os había comentado, toda una experta, estuve un año viajando con ella, ahora mismo está realizando unas investigaciones sobre Mutaciones en la misma hormona Vetrina cerca de Latvia.

Violeta: Si, sí… ¿podemos ir a comer algo? Estoy fatigada de tanta ciencia, prefiero que me expliques la digestión mientras me como una Hamburguesa.

Alejandro: [No cambiará] Vamos a comer algo, y mientras nos cuentas, me gustaría saber más.

Violeta: ¡Claro, es una fantástica idea! ¿Cómo no? Ya veo el resumen del día de hoy, almorzamos en una cafetería mientras hablamos de la hormona esa, después iremos al cine a ver alguna película, dónde nos atacará alguna gitana loca no sacada de Notre Dame, por haber tenido la “genial” (Gesticula con los dedos) idea de haber hablado de la Vetrilla…

Alejandro: Vetrina.

Violeta: (Chilla expresando desesperación) Te llamaré Cris, de Crisálida, a mí me gusta.

Alejandro: Olvídalo.

Violeta: Vale Cris.

Alejandro: Paso de ti…

Dulcinea: Chicos, chicos… tranquilizaos… vamos a comer algo y ya luego encontramos algún lugar dónde hablar y descansar, yo también estoy agotada.

Violeta: Vale, vamos Cris.

Alejandro: […]


Todos se dirigen a una cafetería, por fortuna, leen en el cartel de afuera, que es un Hostal con servicio de cafetería, así que sin más reparo, todos se adentran en él, sentándose Violeta la primera, se acerca una camarera y sin esperar a los demás ni dejar que la camarera hable, pide.


Violeta: Bueno, yo quiero una Doble Americana con una ración de Papas y dos coca colas por favor.

Alejandro: Gracias por la Coca cola…

Violeta: Son para mí, una para tragar la hamburguesa y la otra para tragar tu presencia (Dice con normalidad mientras sigue mirando la cara, se sienta Dulcinea)

Dulcinea: A mí me dejas una ensalada César con un Biofrutas por favor.

Alejandro: (Dice por lo bajo) Alguien que come como una mujer, y no como el monstruo de las galletas (Una patada le aturde por debajo de la mesa) ¡Ah! (Ignora el acto violento y se decide a pedir) a mí me dejas el Plato Combinado Nº4 por favor (Dice mientras las sílabas se devoran las unas a las otras)

Dulcinea: Alejandro ¿Podrías explicarme tu historia?

Violeta: Huyó de su casa, es el resumen.

Alejandro: [Algún día sé que me prestará más atención, aunque sea volviéndome a apuntar con un arma] La situación de mi familia no era nada estable, habían bastantes problemas, así que decidí huir para poder encontrar algo que me ayudara a evolucionar y así poder sacar a mi hermana de ese entorno, aunque no pensaba evolucionar/mutar tanto. (La camarera trae la comida)

Dulcinea: No es una mutación, simplemente es el desarrollo de una nueva hormona, selección natural quizás, no lo sé.

Violeta: (Mira hacia todos lados mientras Dulcinea habla, mastica, y además custodia su comida con el tercer ojo de la glotonería)

Alejandro: En X-men se debía a una mutación genética, es probable que a lo mejor sea la mutación de otra hormona y se estén confundiendo.

Dulcinea: ¿X-men, de veras crees en eso? Vamos, todo eso solo es fantasía.

Alejandro: Ya claro, Transformar una Escopeta Recortada en una Pistola, o controlar 100 Golondrinas es algo habitual.

Dulcinea: No Alejandro, es ciencia, no soy muy buena explicando, pero ya lo comprenderás algún día, todo esto, no son poderes… no buscamos la transformación en oro mediante la alquimia… todo sucede por algo, todo tiene una base bio-química de todo esto, así lo he visto y así me ha demostrado Natasha.

Alejandro: [Sigo pensando lo mismo] Ah, vale.

Violeta: Cris es un Friky.

Alejandro: Y tú un agujero sin fondo. (En medio del pique, inesperadamente, un camión de la basura, cae como del cielo, en frente del Hostal, impactando contra algunos coches y rompiendo el cristal de la cafetería)

Dulcinea y Violeta: ¡Ah! (sueltan un enorme grito mientras se levantan corriendo, Alejandro se limita a agarrarse la cabeza con las manos en una postura sobrecogida)

Alejandro: ¡Qué ha sido eso!

Dulcinea: ¡Vamos Alejandro, sal rápido de ahí! (Violeta le extiende la mano, Alejandro se agarra a ella y salen del Hostal)


Un viento horrible azota esa zona de la ciudad pero el día está completamente despejado, el sol resplandece.


Violeta: ¿Y este viento? (Mira hacia todos lados)

Dulcinea: ¡Mirad, allí! (Señala con el dedo y todos se giran, un enorme tornado es visible desde lo lejos, muchos coches son expulsados desde su interior)

Alejandro: ¡Cuidado!

Violeta: ¡Mierda, están demasiado cerca!

Dulcinea: ¡Zaion Zield! (Un escudo formado por celdas azules brillantes se forman delante del grupo, protegiendo del impacto de los coches y sus explosiones)

Alejandro: ¿Qué mierdas es esto? ¿¡Ésta es tu ciencia!?

Violeta: La capacidad de Dulcinea es la protección, a cualquier nivel.

Alejandro: Me parece fenomenal ¡Ahora alejémonos! (Dicen gritando por toda la ventolera)

Dulcinea: Chicos, extenderé el escudo para cubriros hasta ese portal (Señale una casa cerca) entraremos ahí. (Las celdas se reproducen entre ellas, extendiéndose)

Violeta: (Dice mientras corre hacia el portal) ¿¡Huracanes en Logroño!?

Alejandro: Es muy extraño, pero primero déjame asegurar mi vida.

Violeta: ¡Corramos! (Dulcinea los sigue, Violeta escucha a una niña)

Niña: ¡Mamá! (En llanto y gritando aterrada, está detrás de un coche)

Violeta: ¡Mierda! (Se para dentro del portal y mira atentamente al coche) ¡Llama la atención de la niña, abre la puerta y tráela!


De repente desde el coche se escucha la pita, la niña mira, envuelta en terror, la puerta se abre y la niña entra corriendo.


Niña: ¡Mamá eres tú!


Entra y no ve a nadie en el coche, la puerta se cierra y el coche es conducido hasta el portal, la puerta se abre.


Violeta: ¡Vamos rápido, aquí estarás a salvo! (Una parada del autobús impacta contra el coche, arrastrándolo a una distancia alejada, dónde termina explotando) … (El rostro de Violeta queda petrificado y blanco) …

Alejandro: ¡La niña joder, me cago en la puta!

Dulcinea: (Agarra a Violeta y se adentran más aún en el portal) Hiciste lo que pudiste mi cielo… Peor hubiese sido dejarla allí en medio de todo ese debacle.

Violeta: … (Llora sin gesticular el rostro)

Alejandro: Mierda, Violeta, tranquila.

Violeta: ¡CÁLLATE! (Alejandro queda anulado)


El viento cesa, todos los restos volantes, caen al suelo, tejados, coches, guaguas, motos, personas…


Dulcinea: Qué desastre… ¿Cómo ha sucedido todo esto?

Alejandro: Joder, cuanta gente muerta… un huracán, un maldito huracán en medio de Logroño ¡JODER! (Grita durante unos 3 segundos)

Violeta: Esto no me cuadra (Saca su móvil) Manda este mensaje a todos los móviles, quiero que me hagan un vaciado de cualquier cosa extraña que hayan captado.

Alejandro: Lo mismo hiciste con… Pensé que los Tecnópatas/Mecanópatas lo hacían pensándolo ¿Tú tienes que hablar?

Violeta: (Le da una fuerte palmada en el pecho, lo mira fijamente y se marcha, caminando en medio de la tragedia)

Dulcinea: No está de humor, dale un tiempo, intentó salvar a una niña y no lo consiguió, entiéndela.

Alejandro: … [Si aprendiera a manejar esto, podría ayudar a Pandorea, si no… me sentiría igual que ella, como si no la hubiese logrado salvar]


Violeta vuelve al cabo de unos 30 minutos, con el móvil en la mano.



Violeta: Escuchad, el campo electromagnético ha sido ampliado 5 veces más de lo normal en los últimos 45 minutos, se centró en una parte, dónde apareció el tornado, luego disminuyó la intensidad, hasta desaparecer.

Dulcinea: Hormona Vetrina.

Alejandro: ¿Cómo estás tan segura?

Dulcinea: Las ondas cerebrales contienen electromagnetismo, probablemente alguien haya creado ese huracán (Se escucha un arma cargándose)

Violeta: Vamos a cargarnos a ese hijo de puta (Dice con una Metralleta pesada cogida con las dos manos y arrastrándola por el suelo)

Alejandro: ¡Ostia! ¿Y ese monstruo?

Dulcinea: Guarda ese arma, no queremos alterar a la gente, ni herir a nadie inocente.

Violeta: De acuerdo, pero vamos ya. (Se desmonta mientras Violeta le da forma y se convierte en una pistola, el material que sobra se almacena en la mochila)

Alejandro: En serio, eres increíble.

Violeta: Rencorosa y Vengativa también.


Todos se aproximan a la zona dónde detectaron el ascenso del campo electromagnético.


Dulcinea: No noto nada chicos, lo más probable cuando causas un accidente, es que te alejes luego.
¿?: ¡Aeris Discindo!


Alejandro escucha antes de tiempo las palabras y empuja a Dulcinea, una ráfaga de aire, corta por la mitad un coche en la lejanía, y explota, todos miran atrás y observan a un hombre de unos 28 años, vestido de Smoking, con el pelo negro azabache por el cuello y un fleco canoso que le tapa un ojo, tiene una argolla en el labio y luce un rostro bastante psicótico.


Alejandro: ¿¡Quién eres!? Eres tú el culpable del Tornado ¡Solo me encuentro con una manada de asesinos! (Se escuchan 10 disparos consecutivos hacia el hombre, posterior a ello, el sonido de las balas en el suelo)

Hombre: (Suelta una carcajada como de loco) ¿Realmente piensas que me dañarás con eso? (Una barrera de viento, desvió todas las balas) El aire es mi elemento, os destruiré con esta arma que Dios me ha ofrecido, destruiré a la humanidad para que así vuelva a nacer desde la bondad. (Se escucha un fuerte disparo, luego, el sonido de la bala en el suelo)

Violeta: Gilipollas (Dice mientras cambia la escopeta recortada a una metralleta pesada)

Dulcinea: ¿Por qué has hecho esto? ¡Qué necesidad tenías! ¿¡Dios!? ¡Ingenuo, No entiendes nada del potencial que tienes verdad!

Hombre: Bla, bla, bla, palabras, tan solo palabras, yo ya no venderé más libros que propaguen la palabra del Señor por todo ese rebaño de mortales lleno de pecados, ahora, pasaré a la práctica, seré yo el que estará escrito en esos libros (El aire frente a él, se mueve a más velocidad) ¡Aeris Discindo! (Dice mirando a Violeta)

Dulcinea: ¡Violeta apártate, sus ataques con más potentes!

Violeta: Ni de coña (De su maleta sale material que se transforma en un escudo con un hueco en el centro, comienza a disparar) ¡TE EXTERMINARÁ INSECTO!

Hombre: ¿Insecto? Insecto… (La ráfaga de aire corta la metralleta y el escudo de Violeta, rozándole el hombro solo)

Violeta: ¡Ah! (Cae al suelo)

Alejandro: ¡Violeta! ¿Aeris Discindo? ¡Qué son esas malditas palabras!

Dulcinea: Usa la estimulación cerebral… Dice palabras con las que él se motiva más, las ondas cerebrales se disparan y aumentan su potencia, es lo mismo que uso yo, tened mucho cuidado, sabe como atacarnos.

Hombre: Soy el nuevo mesías de Dios ¡Ícaro! (Dice mientras vuela) yo traeré el mundo perfecto, un mundo sin guerras, un mundo de ideas claras. ¡VENTUS IRAE! (Un tornado se crea en medio de todos, separándolos)

Alejandro: ¡Violeta!

Dulcinea: ¡Chicos! Mierda… (Realiza un análisis rápido) [Sus ondas cerebrales a nivel normal, son extra-corporales, por eso al atacarnos, se extienden y tiene más área para controlar el aire, su capacidad, es el control del aire, no puedo hacer un escudo molecular, tan solo hay oxígeno, no puedo separar moléculas para impedir que nos ataque ¿¡CÓMO LOS PROTEJO!?] (Da un Puñetazo al suelo)

Violeta: Tú… no vas a impedir, que me desahogue (Se levanta y crea un Bazooka) No, claro que no. (Apunta)

Alejandro: ¡Violeta, el aire puede desviar el misil, no lo hagas!

Violeta: Cabrón… (Duda, pero sigue apuntando) Maldito Cabrón.


El Tornado comienza a atraer a Alejandro hacia su interior.



Alejandro: ¡No, ayudadme joder, ayudadme!

Dulcinea: ¡Alejandro! ¡Zaion Zield! (Las celdas no logran unirse y Alejandro es tragado por el tornado)

Alejandro: ¡NO! (Grite con su último halo)

Ícaro: (Lanza otra carcajada) Así que tú eres la mesías del Demonio ¡Te exorcizaré! Para ti uno solo ¡infame! ¡Ventus Irae!

Dulcinea: Maldita sea [Tendré que extender mis ondas cerebrales al mismo nivel pero ellos estarían en peligro]


De repente, desde el interior del tornado, en eco, se escucha la voz de Alejandro



Alejandro: ¡Aster Flagrantis! (El sol comienza a intensificar su brillo e Ícaro empieza a enrojecerse)

Dulcinea: ¡Alejandro!

Violeta: Cris…

Ícaro: ¿Qué esto? ¿Qué está ocurriendo? Dios Salve en Gracia ¡Qué calor!

Alejandro: ¿Te mola el latín eh? Última clase de griego… y un poco de canciones Hardcore en Latín, son suficientes para acabar contigo (Grita al aire, sintiéndose realizado) ¡Ves que si estaba atendiendo, maldito profe! Ahora… ¡ASTER FLAGRANTIS! (El sol emite un destello puntual e Ícaro combustiona)

Ícaro: Qué está pasando, el demonio nunca vence ¡Pagaréis por esto! Iréis al infierno malditos pecadores.

Dulcinea: Un religioso más… tu primer error radicó en la Fe…


Ícaro cae al suelo, estrellándose y mutilando su cuerpo contra desde gran altura, el tornado se detiene.



Violeta: Bien hecho, Cris... (Cae al suelo desmayada, se escuchan a Dulcinea y Alejandro llamándola desde lo lejos, se despierta en una habitación) ¿Dónde estoy? (Se levanta y siente un dolor en el hombro) ¡Hay! Duele…

Alejandro: Ya te has despertado machona. (Dice saliendo del baño)

Violeta: Alejandro… Gra… ¿¡Cómo que machona!? (Le lanza un zapato)

Dulcinea: Veo que ya estás bien (Alude entrando por la puerta de la habitación)

Violeta: ¿Dónde estamos?

Alejandro: Hemos venido a un Hotel, pensé que era mejor un hospital pero Dulcinea decidió que era mejor unos cuidados más caseros.

Violeta: Gracias (Se levanta)

Dulcinea: No te sobreesfuerces Violeta.

Violeta: Si no lo hago no soy yo (Sonríe) Tengo que recomponerme rápido, además… ¡Tengo hambre!

Dulcinea: Yo iré a traerte todo lo que te pediste ayer, no te preocupes (Baja a la cafetería) ¡Hola Buenas tardes! Por favor ¿podría ponerme tres Hamburguesas, tres raciones de papas y cuatro coca colas para llevar por favor?


Dulcinea espera pacientemente el pedido mientras escucha de fondo a una chica hablar.


Chica: Hola Buenos días, había reservado una habitación.

Recepcionista: Buenos días señorita, por supuesto ¿su nombre?

Chica: Ivanov, Natasha Ivanov.

domingo, 26 de febrero de 2012

Nuestros.


La noche que me susurrabas al oído, cuando la luna pervertida nos observaba
conectando cada fase lunar en cada postura que deseabas en mí y yo en ti,
batallábamos, nos retamos en duelo a ver que boca mataba, como Anacondas,
la temperatura era bajo cero, equilibrando nuestro fuego, el de la cama,
estremeces mis huesos, mi cuerpo, mis músculos, mi lenguas, mis gritos,
como el aire, como el agua, mi cuerpo camina por el tuyo, como la saliva...
Pasión, deseo, lujuria, sexo ¿Nunca lo deseaste a sí? Tú para mí y yo para ti.

viernes, 24 de febrero de 2012

Sin Título: Capítulo III - La Proyección de la Crisálida



- CAPÍTULO IIi -

 LA proyección de la CRISÁLIDA

Alejandro se encuentra en una vorágine de emociones, pensamientos, impulsos, tantas cosas, que está paralizado y sin habla, con la mirada fija en Violeta.

Violeta: ¿No entiendes nada verdad? (Dice mientras tira la maleta al suelo, escuchándose un golpe como si fuera de gran peso, guarda la pistola en su interior, se acerca a él y le acaricia la cara) Tranquilo, ya estamos a salvo.

Alejandro: No, no lo está (Dice blanco y sin pestañear)

Violeta: ¿No lo está, quién?

Alejandro: Pandorea… si esto me ha ocurrido a mí, también le puede ocurrir a ella (Cierra los ojos mientras las lágrimas recorren su mejilla)

Violeta: ¿Pandorea? Oye… Alejandro, salgamos de aquí ¿Vale? Te invito a un chocolate caliente (Vuelven a la estación y se dirigen a un bar, dónde toman dos chocolates calientes)

Alejandro: Explícame todo esto.

Violeta: No es el lugar…

Alejandro: Me da igual, he huido de mi casa, dejado sola a mi hermana con un maltratador en mi casa y una loca con siete lobos por la zona de mi casa, explícamelo todo ¿Porqué te brillaban las manos? ¿Qué hacías con esas armas?

Violeta: Soy Vanesa Natera Ipsium.

Alejandro: Incluso mintiéndome en tu nombre, es lo que menos me importa ahora mismo.

Violeta: ¿No sueles ver la tele verdad?

Alejandro: No.

Violeta: Desaparecí hace 5 años, soy hija de la Baronesa Candelaria Ipsium.

Alejandro: ¿¡Qué!? ¿Tú eres una realeza? ¿Desapareciste? Desarrolla todo eso.

Violeta: Hace 5 años, estaba en mi casa, y tuve la visita de una mujer muy alta, solo me acuerdo de sus enormes ojos negros.

Alejandro: Para ¿Era rubia, se llamaba Daimara?

Violeta: Sí ¿La conoces?

Alejandro: No, pero me visitó ayer a mí también, ahí empezó todo.

Violeta: Ella no tiene nada que ver, tan solo es una “Teleia”

Alejandro: ¿Tele qué?

Violeta: Teleia, son personas con la capacidad de ver la potencialidad de cada cosa, su máximo fin, tienen esa habilidad.

Alejandro: Nos preguntó si éramos felices.

Violeta: A mí me preguntó si tenía suficientes ordenadores en casa.

Alejandro: ¿Qué?

Violeta: Observa esto… (El móvil de Alejandro suena)

Alejandro: Mierda no lo he apagado, espera un momento por favor (Violeta sonríe, a punto de cogerlo, se corta la llamada) mierda, “llamada desconocida” da igual ¿Qué me decías? (Vuelve a sonar) joder, espera (Al cogerlo se corta la llamada) ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Me están vacilando… perdona, dime Violeta (vuelva a sonar el móvil, Alejandro se enfada) ¡Qué mierda es esta!

Violeta: Soy yo.

Alejandro: ¿Qué?

Violeta: La de las llamadas, soy yo.

Alejandro: Imposible, no tienes mi número y tampoco has sacado el móvil.

Violeta: No me hace falta, él me lo ha dicho.

Alejandro: … [Imposible] ¿Mi móvil… te… lo… ha dicho? (Traga saliva mientras asiente con la cabeza)

Violeta: Así es, puedo hablar con las máquinas y no solo eso (las agujas del reloj de violeta aceleran su velocidad) si no que también con lo mecánico, no tan solo con lo eléctrico, por eso pude modificar la estructura de mis armas, sabiendo la mecánica de cada una.

Alejandro: (Mira al chocolate y suelta una carcajada y se levanta) Bueno, Violeta/Vanesa ha sido un placer, ya nos veremos en otro momento, o en otro mundo quien sabe, ojalá te reclute el Profesor-X

Violeta: Detente (Le agarra la mano) No vuelvas a decir mi verdadero nombre, tu hermana tiene los ojos verdes y es pelirroja, tu madre es peliroja con los ojos azules y tu padre es canoso con los ojos marrones oscuros.

Alejandro: Cómo sabes todo eso…

Violeta: Tú móvil me acaba de describir la 7º foto que tienes en el facebook.

Alejandro: (Se sienta) Esto no es verdad, no está ocurriendo ¿Somos mutantes?

Violeta: (Deja escapar una sonrisa entre tanta seriedad) No tengo ni idea, pero tengo estas capacidades desde los 13 años. Decidí huir de mi casa y aprovecharlos, desde entonces, he vivido de eso.

Alejandro: Entiendo de dónde sacaste tus modales (Violeta le tira dos sobres de azúcar) ¡Ay! ¿Y yo? ¿Por qué me defendieron aquellas Golondrinas?

Violeta: Eso tiene una explicación lógica, hace un año, me encontré con otra persona igual que yo, me ayudó a entender algunas cosas, por ejemplo, yo al principio, no solo hablaba con máquinas, no sé, conseguía todo lo que quería, todo lo que deseaba, no sé ponerte un ejemplo ahora, al parecer… “estas capacidades” comienzan aparecer unos años después de la pubertad, entre los 18-20 años, los primeros meses, se toma una etapa por la que se nos llama “Crisálidas” nuestro cerebro comienza a procesar, desarrollar ese tipo de “capacidad” y mientras tanto, nuestras ondas cerebrales se multiplican por un millón, y afecta a todo lo que tenemos cerca, lo que deseamos, “quiero, puedo, tengo” son verbos que tienen una fuerza poderosa sobre todo lo demás al igual que los imperativos cuando estamos bajo un estado emocional fuerte.

Alejandro: (Recuerda cuando dijo “tengo hambre” y apareció el croissant, cuando le dijo aléjate al padre, cuando apareció en Atocha, cuando deseó que la hermana tuviera el disco de Justin Bieber, cuando se acordó de que estaba castigado y de la leyenda de Ícaro, relacionado con el accidente de Avión) Dios, tienes razón, pero es terrible [Yo no quería matar a esas personas] (comienza a llorar)

Violeta: Esto es peor que una tarde de chicas en una pijama party, comiendo chocolate con helado de fresa, viendo Posdata: te quiero, en serio, asimila lo que eres.

Alejandro: No sabes, cuantas putadas he hecho.

Violeta: Piensas que eres el único… pero no es así, a muchos nos ha pasado esto ya, y no es culpa nuestra, no te fustigues con ello.

Alejandro: Quiero conocer a esa persona que te ayudó.

Violeta: ¿A Dulcinea? No tengo ni idea de dónde está.

Alejandro: Mi “capacidad” [Poder mutante] responde a mis deseos, mis necesidades, tan solo tengo que desear encontrarla.

Violeta: Oye no es tan sencillo como dije.

Alejandro: Confío en mí, y en que podré hacerlo.

Violeta: Muy bien Godzilla, pero cómo piensas conseguirlo sin saber nada de ella, ni como es o dónde está, es muy difícil.

Alejandro: Por cierto Violeta, dijiste que todo eso comienza entre los 18-20 años… Tú lo tienes desde los 13 años ¿O te equivocaste?

Violeta: (sonríe) No me equivoco, Dulcinea llamó a eso “Crisálida Prematura” es una tipología diferente, al parecer, hace que se desarrolle antes todo, por eso, ya no estoy en crisálida, mi capacidad se ha especificado.

Alejandro: A la Tecnopatía y Mecanopatía ¡Eres increíble!

Violeta: ¿Tecno qué? Eres un Friky, da igual, no le he puesto ni nombre, tan solo sé que me es muy útil (Lanza una sonrisa picarona) te lo demostraré, vamos (Deja un billete de 10€ encima de la mesa)

Alejandro: ¡Violeta, qué tan solo eran dos chocolates!

Violeta: Lo sé (Le guiña un ojo) ¡Vamos o te lo perderás! (Alejandro la sigue hasta un cajero y salen 10 billetes de 100€)

Alejandro: co-co-co-co-cómo imposible, oh dios, esto, esto… ¡Es increíble!

Violeta: ¡A disfrutar! (Se van a una tienda de ropa, y se compran cada uno un conjunto diferente, tirando a la basura, la ropa que ya tenían puesta, almuerzan en un restaurante de lujo de 5 tenedores y finalmente a un parque de atracciones) ¿Qué te ha parecido el día de hoy?

Alejandro: ¡Dios mío, esto es insuperable! Es lo que siempre habría deseado, hacer todo esto, tu… “poder es increíble” La gente debería de ver el mundo realmente así, como si todo costara mucho, y a la vez nada… todo a nuestro alcance.

Violeta: Entonces te ha encantado, me alegro, tenía ganas de compartir un día así, tener todo esto, yo sola, no me hace realmente feliz.

Alejandro: ¿Sentimental Violeta? Una tarde de chicas en pijama party… (Le interrumpe Violeta con una colleja) ¡Ay!

Violeta: ¿Sentiste eso? Pues no quieras sentir como te dejo cinco días en un ascensor (dice orgullosa)

Alejandro: (Suelta una carcajada) Muy bueno eso, mis golondrinas vendrán a rescatarme.

Violeta: Si claro (Ser ríe)

¿?: ¡Pasen y vean! La casa de los espejos encantados ¡Llena de terror y de espíritus encerrados en los espejos! Pasad chicos, si queréis pasar miedo, es la atracción perfecta (Dice una mujer de etnia gitana con el cabello negro rizado, una gran nariz arqueada, un ojo de cristal y otro color miel, una boca falta de dientes, bastante ancha de huesos y descalza)

Alejandro: ¿A ver quién sale cagando leches primero de la casa?

Violeta: ¿En serio quieres dejarte en ridículo? ¡Déjeme dos entradas!

Gitana: Muy bien chicos, no os arrepentiréis, pasad y ved la cara del horror, si ocurre cualquier cosa, mi nombre es María.

Violeta: ¡Cagado el último! (Entra corriendo)

Alejandro: ¡Cuidado no te reflejes mucho que se rompen!

Violeta: ¿Hola? (Se encuentra en un pasillo recto, completamente espejado) las almas de los difuntos, ¡uh! Qué miedo… (Suelta una carcajada) ¡Godzilla! ¿Dónde estás?

En otro lado…

Alejandro: ¡Violeta! (Se encuentra en una sala semi-esférica espejada) Esto es una mierda, aquí no hay nada…

Pasan aproximadamente unos veinte minutos buscándose.

Violeta: Qué asco de atracción… ¡María! Sácanos de aquí, esto es una estafa… ¡María! Maldita gitana… su alma va a ser la que encierre yo en estos espejos ¡María!

Aparece la gitana en medio de la sala.

Violeta: Menos mal ¿Piensas que esto es una atracción? En serio, abandona (Se acerca a ella, y se estampa contra un espejo) ¿María?

María: No hace falta citar mi nombre cuatro veces, con tres, eran suficientes.

Violeta: … [Mierda, tengo las armas fuera] ¡ALEJANDRO!

María: No importa cuánto grites… ahora mismo, no sabes si eres un reflejo o existes.

Violeta: [No hay nada aquí en lo que apoyarme] ¿Quién eres?

María: No deberías de hablar en voz alta en un bar, alguien podría escucharos.

Violeta: ¿En el bar? Joder…

María: Me puedes llamar Bloody Mary, serás parte de mi atracción querida.

¿?: No si yo puedo impedirlo (Dice una mujer de unos 30 años, con una larga melena lacia castaña hasta la cintura, ojos rasgados de color miel, y un poco rellena, Alejandro está detrás de ella, rompe un espejo, María se traslada a otro espejo)

María: ¿Cómo has entrado aquí zorra?

¿?: De la misma forma  que te voy a traer aquí, María, María, María (Aparece delante de ella) Te trasladas de espejo en espejo ¿pero no puedes evitar venir cuando te llaman verdad? (Rompe el Espejo, lanzándole un tacón)

María: ¡Maldita Zorra Española! (Todos los espejos comienzan a romperse, marcando un camino de salida)

¿?: Vamos niños venid por aquí. (Salen corriendo de la atracción, la parte exterior está como si nada, se sientan en un banco)

Violeta: Dulcinea… ¿Qué haces aquí?

Dulcinea: No lo sé, estaba dando un paseo por la ciudad, entré por curiosidad y me encontré con todo esto.

Alejandro: No, yo buscaba una salida, una respuesta, por eso viniste.

Dulcinea: Vaya… un Crisálida entonces… odio esa influencia de ondas cerebrales.

Alejandro: Me llamo Alejandro, y tengo algunas preguntas que hacerte.

Dulcinea: Claro, no tendré ningún problema en responderlas ¿Cómo te va Violeta?

Violeta: Muy bien Dulcinea, bastante independiente, ya he viajado por muchos países.

Dulcinea: ¿En serio? Era tu sueño, conocer mundo, bueno, y lo sigue siendo, estoy segura de que no lo has recorrido todo.

Violeta: No, todo no… Me queda Grecia, Rusia, Tailandia, Islas Maldivas, me queda bastante por conocer todavía.

Dulcinea: Así me gusta, sigue creciendo cada vez más ¿Es un nuevo amigo tuyo?

Violeta: No es mi amigo, lo conocí en el tren, de camino a Logroño.

Alejandro: Quien te oye, deduce que somos mejores amigos (Dice mientras la mira mal) Bueno… he descubierto que soy un crisálida en menos de 12 horas, en las cuales, he decido huir de mi casa, dejarlo todo e irme

Violeta: Necesita un psicólogo.

Dulcinea: Violeta… Entonces la hormona Vetrina sigue evolucionando.

Alejandro y Violeta: ¿Vetrina?

Dulcinea: En este año, he conocido bastante gente, entre ellas, una bióloga que estudia todo esto que nos pasa, y me he informado de bastante. Alejandro cada vez que piensas en algo que quieres o necesitas, y se hace realidad, a eso se le llama “Proyección de la crisálida” las personas de nivel crisálida, tienen las ondas cerebrales, fuera de órbita, y aquello que logran “traer a sí mismo” lo proyectan mediante la energía emitida.

Violeta: ¿Y cómo se explica que luego eso desaparezca y haya una capacidad sola?

Dulcinea: La Hormona Vetrina, aparece en algunos seres humanos entre los 18 y 20 años, al aparecer, altera el sistema endocrino y todas las ondas cerebrales, se disparan, en todo el proceso de evolución que puede durar entre 6 meses o 2 años. El código genético de la hormona vetrina, es esa capacidad, que aparece, al terminar de llegar a su desarrollo.

Alejandro: Lo siento, soy de letras puras… ¿Es hereditario? [Pandorea]

Dulcinea: No lo sé… Pero su evolución está enlazada al entorno de la persona, su bienestar, su felicidad, etc.

Alejandro: ¿Su felicidad? Una chica vino a mi casa, decía que era inspectora, me preguntó si era feliz.

Violeta: Fue Daimara, Dulcinea.

Dulcinea: Daimara entonces… la habrán enviado, nunca trabaja sola, maldita Teleia.

Violeta: ¿Por qué no miras a Alejandro? Ella también es una Teleia, puede saber tu potencialidad, incluso qué capacidad llegarás a tener.

Alejandro: Sí por favor… cuanta más claridad en todo este asunto, mejor.

Dulcinea: Claro, no es problema (Dulcinea mira fijamente a los ojos de Alejandro) [Esto es imposible] Mírame bien, e intenta estar lo más relajado posible.

Alejandro: Aunque es raro, lo estoy, ¿Pasa algo?

Dulcinea: Debo estar cansada… qué os parece si descansamos y almorzamos juntos…

Alejandro: (Le agarra las manos y se pone frente a ella) ¿Qué-has-visto?

Dulcinea: Tan solo la etapa Crisálida… no hay más… eso es imposible, a lo mejor he de mirarte después de 48h.

Violeta: Entonces Daimara, no se hubiera interesado tanto en hacerles una inspección.

Alejandro: ¿Eso es raro?

Dulcinea: Debería de ver cuál será tu capacidad, el fin aproximado de tu etapa crisálida, pero, es como si tan solo pudiera ver tu presente, estaré cansada…

Violeta: ¿Y si su capacidad es la etapa crisálida? No llegar a tener una capacidad, si no tener tan solo la Proyección de la Crisálida…

Alejandro:

Dulcinea: