Asombroso mirome en el
espejo y maravillado ante é.l. me vi, irreconocible.
con 7 estrellas fugaces, 2 minutos,y un beso en
la mejilla, el paraiso me concedí.
Polvos de estrella llovían una noche soleada a
la luz de las olas en plena bajamar,
expectante a la orilla de sus ojos me
encontraba, me mataba y me revivía,
en tan solos dos segundos tenía el poder de mi
vida, de mis decisiones, era é.l.
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