miércoles, 29 de febrero de 2012

Sin Título: Capítulo IV – Ivanov



CAPÍTULO IV – Ivanov

Dulcinea, se permitió a sí misma el beneficio de la duda, pero aún así, no veía la posibilidad de que la Etapa Crisálida pudiera permanecer en un sujeto, era imposible.

Dulcinea: No Chicos, eso es imposible, por lo menos en todo lo teórico que he aprendido de Natasha Es algo inexplicable, ella misma me enseñó que todo tiene una base científica y un porqué, el fin vital de la hormona Vetrina, es su metamorfosis hasta concretar su capacidad propia.

Alejandro: ¿Natasha?

Dulcinea: Es la Bióloga que es os había comentado, toda una experta, estuve un año viajando con ella, ahora mismo está realizando unas investigaciones sobre Mutaciones en la misma hormona Vetrina cerca de Latvia.

Violeta: Si, sí… ¿podemos ir a comer algo? Estoy fatigada de tanta ciencia, prefiero que me expliques la digestión mientras me como una Hamburguesa.

Alejandro: [No cambiará] Vamos a comer algo, y mientras nos cuentas, me gustaría saber más.

Violeta: ¡Claro, es una fantástica idea! ¿Cómo no? Ya veo el resumen del día de hoy, almorzamos en una cafetería mientras hablamos de la hormona esa, después iremos al cine a ver alguna película, dónde nos atacará alguna gitana loca no sacada de Notre Dame, por haber tenido la “genial” (Gesticula con los dedos) idea de haber hablado de la Vetrilla…

Alejandro: Vetrina.

Violeta: (Chilla expresando desesperación) Te llamaré Cris, de Crisálida, a mí me gusta.

Alejandro: Olvídalo.

Violeta: Vale Cris.

Alejandro: Paso de ti…

Dulcinea: Chicos, chicos… tranquilizaos… vamos a comer algo y ya luego encontramos algún lugar dónde hablar y descansar, yo también estoy agotada.

Violeta: Vale, vamos Cris.

Alejandro: […]


Todos se dirigen a una cafetería, por fortuna, leen en el cartel de afuera, que es un Hostal con servicio de cafetería, así que sin más reparo, todos se adentran en él, sentándose Violeta la primera, se acerca una camarera y sin esperar a los demás ni dejar que la camarera hable, pide.


Violeta: Bueno, yo quiero una Doble Americana con una ración de Papas y dos coca colas por favor.

Alejandro: Gracias por la Coca cola…

Violeta: Son para mí, una para tragar la hamburguesa y la otra para tragar tu presencia (Dice con normalidad mientras sigue mirando la cara, se sienta Dulcinea)

Dulcinea: A mí me dejas una ensalada César con un Biofrutas por favor.

Alejandro: (Dice por lo bajo) Alguien que come como una mujer, y no como el monstruo de las galletas (Una patada le aturde por debajo de la mesa) ¡Ah! (Ignora el acto violento y se decide a pedir) a mí me dejas el Plato Combinado Nº4 por favor (Dice mientras las sílabas se devoran las unas a las otras)

Dulcinea: Alejandro ¿Podrías explicarme tu historia?

Violeta: Huyó de su casa, es el resumen.

Alejandro: [Algún día sé que me prestará más atención, aunque sea volviéndome a apuntar con un arma] La situación de mi familia no era nada estable, habían bastantes problemas, así que decidí huir para poder encontrar algo que me ayudara a evolucionar y así poder sacar a mi hermana de ese entorno, aunque no pensaba evolucionar/mutar tanto. (La camarera trae la comida)

Dulcinea: No es una mutación, simplemente es el desarrollo de una nueva hormona, selección natural quizás, no lo sé.

Violeta: (Mira hacia todos lados mientras Dulcinea habla, mastica, y además custodia su comida con el tercer ojo de la glotonería)

Alejandro: En X-men se debía a una mutación genética, es probable que a lo mejor sea la mutación de otra hormona y se estén confundiendo.

Dulcinea: ¿X-men, de veras crees en eso? Vamos, todo eso solo es fantasía.

Alejandro: Ya claro, Transformar una Escopeta Recortada en una Pistola, o controlar 100 Golondrinas es algo habitual.

Dulcinea: No Alejandro, es ciencia, no soy muy buena explicando, pero ya lo comprenderás algún día, todo esto, no son poderes… no buscamos la transformación en oro mediante la alquimia… todo sucede por algo, todo tiene una base bio-química de todo esto, así lo he visto y así me ha demostrado Natasha.

Alejandro: [Sigo pensando lo mismo] Ah, vale.

Violeta: Cris es un Friky.

Alejandro: Y tú un agujero sin fondo. (En medio del pique, inesperadamente, un camión de la basura, cae como del cielo, en frente del Hostal, impactando contra algunos coches y rompiendo el cristal de la cafetería)

Dulcinea y Violeta: ¡Ah! (sueltan un enorme grito mientras se levantan corriendo, Alejandro se limita a agarrarse la cabeza con las manos en una postura sobrecogida)

Alejandro: ¡Qué ha sido eso!

Dulcinea: ¡Vamos Alejandro, sal rápido de ahí! (Violeta le extiende la mano, Alejandro se agarra a ella y salen del Hostal)


Un viento horrible azota esa zona de la ciudad pero el día está completamente despejado, el sol resplandece.


Violeta: ¿Y este viento? (Mira hacia todos lados)

Dulcinea: ¡Mirad, allí! (Señala con el dedo y todos se giran, un enorme tornado es visible desde lo lejos, muchos coches son expulsados desde su interior)

Alejandro: ¡Cuidado!

Violeta: ¡Mierda, están demasiado cerca!

Dulcinea: ¡Zaion Zield! (Un escudo formado por celdas azules brillantes se forman delante del grupo, protegiendo del impacto de los coches y sus explosiones)

Alejandro: ¿Qué mierdas es esto? ¿¡Ésta es tu ciencia!?

Violeta: La capacidad de Dulcinea es la protección, a cualquier nivel.

Alejandro: Me parece fenomenal ¡Ahora alejémonos! (Dicen gritando por toda la ventolera)

Dulcinea: Chicos, extenderé el escudo para cubriros hasta ese portal (Señale una casa cerca) entraremos ahí. (Las celdas se reproducen entre ellas, extendiéndose)

Violeta: (Dice mientras corre hacia el portal) ¿¡Huracanes en Logroño!?

Alejandro: Es muy extraño, pero primero déjame asegurar mi vida.

Violeta: ¡Corramos! (Dulcinea los sigue, Violeta escucha a una niña)

Niña: ¡Mamá! (En llanto y gritando aterrada, está detrás de un coche)

Violeta: ¡Mierda! (Se para dentro del portal y mira atentamente al coche) ¡Llama la atención de la niña, abre la puerta y tráela!


De repente desde el coche se escucha la pita, la niña mira, envuelta en terror, la puerta se abre y la niña entra corriendo.


Niña: ¡Mamá eres tú!


Entra y no ve a nadie en el coche, la puerta se cierra y el coche es conducido hasta el portal, la puerta se abre.


Violeta: ¡Vamos rápido, aquí estarás a salvo! (Una parada del autobús impacta contra el coche, arrastrándolo a una distancia alejada, dónde termina explotando) … (El rostro de Violeta queda petrificado y blanco) …

Alejandro: ¡La niña joder, me cago en la puta!

Dulcinea: (Agarra a Violeta y se adentran más aún en el portal) Hiciste lo que pudiste mi cielo… Peor hubiese sido dejarla allí en medio de todo ese debacle.

Violeta: … (Llora sin gesticular el rostro)

Alejandro: Mierda, Violeta, tranquila.

Violeta: ¡CÁLLATE! (Alejandro queda anulado)


El viento cesa, todos los restos volantes, caen al suelo, tejados, coches, guaguas, motos, personas…


Dulcinea: Qué desastre… ¿Cómo ha sucedido todo esto?

Alejandro: Joder, cuanta gente muerta… un huracán, un maldito huracán en medio de Logroño ¡JODER! (Grita durante unos 3 segundos)

Violeta: Esto no me cuadra (Saca su móvil) Manda este mensaje a todos los móviles, quiero que me hagan un vaciado de cualquier cosa extraña que hayan captado.

Alejandro: Lo mismo hiciste con… Pensé que los Tecnópatas/Mecanópatas lo hacían pensándolo ¿Tú tienes que hablar?

Violeta: (Le da una fuerte palmada en el pecho, lo mira fijamente y se marcha, caminando en medio de la tragedia)

Dulcinea: No está de humor, dale un tiempo, intentó salvar a una niña y no lo consiguió, entiéndela.

Alejandro: … [Si aprendiera a manejar esto, podría ayudar a Pandorea, si no… me sentiría igual que ella, como si no la hubiese logrado salvar]


Violeta vuelve al cabo de unos 30 minutos, con el móvil en la mano.



Violeta: Escuchad, el campo electromagnético ha sido ampliado 5 veces más de lo normal en los últimos 45 minutos, se centró en una parte, dónde apareció el tornado, luego disminuyó la intensidad, hasta desaparecer.

Dulcinea: Hormona Vetrina.

Alejandro: ¿Cómo estás tan segura?

Dulcinea: Las ondas cerebrales contienen electromagnetismo, probablemente alguien haya creado ese huracán (Se escucha un arma cargándose)

Violeta: Vamos a cargarnos a ese hijo de puta (Dice con una Metralleta pesada cogida con las dos manos y arrastrándola por el suelo)

Alejandro: ¡Ostia! ¿Y ese monstruo?

Dulcinea: Guarda ese arma, no queremos alterar a la gente, ni herir a nadie inocente.

Violeta: De acuerdo, pero vamos ya. (Se desmonta mientras Violeta le da forma y se convierte en una pistola, el material que sobra se almacena en la mochila)

Alejandro: En serio, eres increíble.

Violeta: Rencorosa y Vengativa también.


Todos se aproximan a la zona dónde detectaron el ascenso del campo electromagnético.


Dulcinea: No noto nada chicos, lo más probable cuando causas un accidente, es que te alejes luego.
¿?: ¡Aeris Discindo!


Alejandro escucha antes de tiempo las palabras y empuja a Dulcinea, una ráfaga de aire, corta por la mitad un coche en la lejanía, y explota, todos miran atrás y observan a un hombre de unos 28 años, vestido de Smoking, con el pelo negro azabache por el cuello y un fleco canoso que le tapa un ojo, tiene una argolla en el labio y luce un rostro bastante psicótico.


Alejandro: ¿¡Quién eres!? Eres tú el culpable del Tornado ¡Solo me encuentro con una manada de asesinos! (Se escuchan 10 disparos consecutivos hacia el hombre, posterior a ello, el sonido de las balas en el suelo)

Hombre: (Suelta una carcajada como de loco) ¿Realmente piensas que me dañarás con eso? (Una barrera de viento, desvió todas las balas) El aire es mi elemento, os destruiré con esta arma que Dios me ha ofrecido, destruiré a la humanidad para que así vuelva a nacer desde la bondad. (Se escucha un fuerte disparo, luego, el sonido de la bala en el suelo)

Violeta: Gilipollas (Dice mientras cambia la escopeta recortada a una metralleta pesada)

Dulcinea: ¿Por qué has hecho esto? ¡Qué necesidad tenías! ¿¡Dios!? ¡Ingenuo, No entiendes nada del potencial que tienes verdad!

Hombre: Bla, bla, bla, palabras, tan solo palabras, yo ya no venderé más libros que propaguen la palabra del Señor por todo ese rebaño de mortales lleno de pecados, ahora, pasaré a la práctica, seré yo el que estará escrito en esos libros (El aire frente a él, se mueve a más velocidad) ¡Aeris Discindo! (Dice mirando a Violeta)

Dulcinea: ¡Violeta apártate, sus ataques con más potentes!

Violeta: Ni de coña (De su maleta sale material que se transforma en un escudo con un hueco en el centro, comienza a disparar) ¡TE EXTERMINARÁ INSECTO!

Hombre: ¿Insecto? Insecto… (La ráfaga de aire corta la metralleta y el escudo de Violeta, rozándole el hombro solo)

Violeta: ¡Ah! (Cae al suelo)

Alejandro: ¡Violeta! ¿Aeris Discindo? ¡Qué son esas malditas palabras!

Dulcinea: Usa la estimulación cerebral… Dice palabras con las que él se motiva más, las ondas cerebrales se disparan y aumentan su potencia, es lo mismo que uso yo, tened mucho cuidado, sabe como atacarnos.

Hombre: Soy el nuevo mesías de Dios ¡Ícaro! (Dice mientras vuela) yo traeré el mundo perfecto, un mundo sin guerras, un mundo de ideas claras. ¡VENTUS IRAE! (Un tornado se crea en medio de todos, separándolos)

Alejandro: ¡Violeta!

Dulcinea: ¡Chicos! Mierda… (Realiza un análisis rápido) [Sus ondas cerebrales a nivel normal, son extra-corporales, por eso al atacarnos, se extienden y tiene más área para controlar el aire, su capacidad, es el control del aire, no puedo hacer un escudo molecular, tan solo hay oxígeno, no puedo separar moléculas para impedir que nos ataque ¿¡CÓMO LOS PROTEJO!?] (Da un Puñetazo al suelo)

Violeta: Tú… no vas a impedir, que me desahogue (Se levanta y crea un Bazooka) No, claro que no. (Apunta)

Alejandro: ¡Violeta, el aire puede desviar el misil, no lo hagas!

Violeta: Cabrón… (Duda, pero sigue apuntando) Maldito Cabrón.


El Tornado comienza a atraer a Alejandro hacia su interior.



Alejandro: ¡No, ayudadme joder, ayudadme!

Dulcinea: ¡Alejandro! ¡Zaion Zield! (Las celdas no logran unirse y Alejandro es tragado por el tornado)

Alejandro: ¡NO! (Grite con su último halo)

Ícaro: (Lanza otra carcajada) Así que tú eres la mesías del Demonio ¡Te exorcizaré! Para ti uno solo ¡infame! ¡Ventus Irae!

Dulcinea: Maldita sea [Tendré que extender mis ondas cerebrales al mismo nivel pero ellos estarían en peligro]


De repente, desde el interior del tornado, en eco, se escucha la voz de Alejandro



Alejandro: ¡Aster Flagrantis! (El sol comienza a intensificar su brillo e Ícaro empieza a enrojecerse)

Dulcinea: ¡Alejandro!

Violeta: Cris…

Ícaro: ¿Qué esto? ¿Qué está ocurriendo? Dios Salve en Gracia ¡Qué calor!

Alejandro: ¿Te mola el latín eh? Última clase de griego… y un poco de canciones Hardcore en Latín, son suficientes para acabar contigo (Grita al aire, sintiéndose realizado) ¡Ves que si estaba atendiendo, maldito profe! Ahora… ¡ASTER FLAGRANTIS! (El sol emite un destello puntual e Ícaro combustiona)

Ícaro: Qué está pasando, el demonio nunca vence ¡Pagaréis por esto! Iréis al infierno malditos pecadores.

Dulcinea: Un religioso más… tu primer error radicó en la Fe…


Ícaro cae al suelo, estrellándose y mutilando su cuerpo contra desde gran altura, el tornado se detiene.



Violeta: Bien hecho, Cris... (Cae al suelo desmayada, se escuchan a Dulcinea y Alejandro llamándola desde lo lejos, se despierta en una habitación) ¿Dónde estoy? (Se levanta y siente un dolor en el hombro) ¡Hay! Duele…

Alejandro: Ya te has despertado machona. (Dice saliendo del baño)

Violeta: Alejandro… Gra… ¿¡Cómo que machona!? (Le lanza un zapato)

Dulcinea: Veo que ya estás bien (Alude entrando por la puerta de la habitación)

Violeta: ¿Dónde estamos?

Alejandro: Hemos venido a un Hotel, pensé que era mejor un hospital pero Dulcinea decidió que era mejor unos cuidados más caseros.

Violeta: Gracias (Se levanta)

Dulcinea: No te sobreesfuerces Violeta.

Violeta: Si no lo hago no soy yo (Sonríe) Tengo que recomponerme rápido, además… ¡Tengo hambre!

Dulcinea: Yo iré a traerte todo lo que te pediste ayer, no te preocupes (Baja a la cafetería) ¡Hola Buenas tardes! Por favor ¿podría ponerme tres Hamburguesas, tres raciones de papas y cuatro coca colas para llevar por favor?


Dulcinea espera pacientemente el pedido mientras escucha de fondo a una chica hablar.


Chica: Hola Buenos días, había reservado una habitación.

Recepcionista: Buenos días señorita, por supuesto ¿su nombre?

Chica: Ivanov, Natasha Ivanov.

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