domingo, 26 de febrero de 2012

Nuestros.


La noche que me susurrabas al oído, cuando la luna pervertida nos observaba
conectando cada fase lunar en cada postura que deseabas en mí y yo en ti,
batallábamos, nos retamos en duelo a ver que boca mataba, como Anacondas,
la temperatura era bajo cero, equilibrando nuestro fuego, el de la cama,
estremeces mis huesos, mi cuerpo, mis músculos, mi lenguas, mis gritos,
como el aire, como el agua, mi cuerpo camina por el tuyo, como la saliva...
Pasión, deseo, lujuria, sexo ¿Nunca lo deseaste a sí? Tú para mí y yo para ti.

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