viernes, 24 de febrero de 2012

Sin Título: Capítulo III - La Proyección de la Crisálida



- CAPÍTULO IIi -

 LA proyección de la CRISÁLIDA

Alejandro se encuentra en una vorágine de emociones, pensamientos, impulsos, tantas cosas, que está paralizado y sin habla, con la mirada fija en Violeta.

Violeta: ¿No entiendes nada verdad? (Dice mientras tira la maleta al suelo, escuchándose un golpe como si fuera de gran peso, guarda la pistola en su interior, se acerca a él y le acaricia la cara) Tranquilo, ya estamos a salvo.

Alejandro: No, no lo está (Dice blanco y sin pestañear)

Violeta: ¿No lo está, quién?

Alejandro: Pandorea… si esto me ha ocurrido a mí, también le puede ocurrir a ella (Cierra los ojos mientras las lágrimas recorren su mejilla)

Violeta: ¿Pandorea? Oye… Alejandro, salgamos de aquí ¿Vale? Te invito a un chocolate caliente (Vuelven a la estación y se dirigen a un bar, dónde toman dos chocolates calientes)

Alejandro: Explícame todo esto.

Violeta: No es el lugar…

Alejandro: Me da igual, he huido de mi casa, dejado sola a mi hermana con un maltratador en mi casa y una loca con siete lobos por la zona de mi casa, explícamelo todo ¿Porqué te brillaban las manos? ¿Qué hacías con esas armas?

Violeta: Soy Vanesa Natera Ipsium.

Alejandro: Incluso mintiéndome en tu nombre, es lo que menos me importa ahora mismo.

Violeta: ¿No sueles ver la tele verdad?

Alejandro: No.

Violeta: Desaparecí hace 5 años, soy hija de la Baronesa Candelaria Ipsium.

Alejandro: ¿¡Qué!? ¿Tú eres una realeza? ¿Desapareciste? Desarrolla todo eso.

Violeta: Hace 5 años, estaba en mi casa, y tuve la visita de una mujer muy alta, solo me acuerdo de sus enormes ojos negros.

Alejandro: Para ¿Era rubia, se llamaba Daimara?

Violeta: Sí ¿La conoces?

Alejandro: No, pero me visitó ayer a mí también, ahí empezó todo.

Violeta: Ella no tiene nada que ver, tan solo es una “Teleia”

Alejandro: ¿Tele qué?

Violeta: Teleia, son personas con la capacidad de ver la potencialidad de cada cosa, su máximo fin, tienen esa habilidad.

Alejandro: Nos preguntó si éramos felices.

Violeta: A mí me preguntó si tenía suficientes ordenadores en casa.

Alejandro: ¿Qué?

Violeta: Observa esto… (El móvil de Alejandro suena)

Alejandro: Mierda no lo he apagado, espera un momento por favor (Violeta sonríe, a punto de cogerlo, se corta la llamada) mierda, “llamada desconocida” da igual ¿Qué me decías? (Vuelve a sonar) joder, espera (Al cogerlo se corta la llamada) ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Me están vacilando… perdona, dime Violeta (vuelva a sonar el móvil, Alejandro se enfada) ¡Qué mierda es esta!

Violeta: Soy yo.

Alejandro: ¿Qué?

Violeta: La de las llamadas, soy yo.

Alejandro: Imposible, no tienes mi número y tampoco has sacado el móvil.

Violeta: No me hace falta, él me lo ha dicho.

Alejandro: … [Imposible] ¿Mi móvil… te… lo… ha dicho? (Traga saliva mientras asiente con la cabeza)

Violeta: Así es, puedo hablar con las máquinas y no solo eso (las agujas del reloj de violeta aceleran su velocidad) si no que también con lo mecánico, no tan solo con lo eléctrico, por eso pude modificar la estructura de mis armas, sabiendo la mecánica de cada una.

Alejandro: (Mira al chocolate y suelta una carcajada y se levanta) Bueno, Violeta/Vanesa ha sido un placer, ya nos veremos en otro momento, o en otro mundo quien sabe, ojalá te reclute el Profesor-X

Violeta: Detente (Le agarra la mano) No vuelvas a decir mi verdadero nombre, tu hermana tiene los ojos verdes y es pelirroja, tu madre es peliroja con los ojos azules y tu padre es canoso con los ojos marrones oscuros.

Alejandro: Cómo sabes todo eso…

Violeta: Tú móvil me acaba de describir la 7º foto que tienes en el facebook.

Alejandro: (Se sienta) Esto no es verdad, no está ocurriendo ¿Somos mutantes?

Violeta: (Deja escapar una sonrisa entre tanta seriedad) No tengo ni idea, pero tengo estas capacidades desde los 13 años. Decidí huir de mi casa y aprovecharlos, desde entonces, he vivido de eso.

Alejandro: Entiendo de dónde sacaste tus modales (Violeta le tira dos sobres de azúcar) ¡Ay! ¿Y yo? ¿Por qué me defendieron aquellas Golondrinas?

Violeta: Eso tiene una explicación lógica, hace un año, me encontré con otra persona igual que yo, me ayudó a entender algunas cosas, por ejemplo, yo al principio, no solo hablaba con máquinas, no sé, conseguía todo lo que quería, todo lo que deseaba, no sé ponerte un ejemplo ahora, al parecer… “estas capacidades” comienzan aparecer unos años después de la pubertad, entre los 18-20 años, los primeros meses, se toma una etapa por la que se nos llama “Crisálidas” nuestro cerebro comienza a procesar, desarrollar ese tipo de “capacidad” y mientras tanto, nuestras ondas cerebrales se multiplican por un millón, y afecta a todo lo que tenemos cerca, lo que deseamos, “quiero, puedo, tengo” son verbos que tienen una fuerza poderosa sobre todo lo demás al igual que los imperativos cuando estamos bajo un estado emocional fuerte.

Alejandro: (Recuerda cuando dijo “tengo hambre” y apareció el croissant, cuando le dijo aléjate al padre, cuando apareció en Atocha, cuando deseó que la hermana tuviera el disco de Justin Bieber, cuando se acordó de que estaba castigado y de la leyenda de Ícaro, relacionado con el accidente de Avión) Dios, tienes razón, pero es terrible [Yo no quería matar a esas personas] (comienza a llorar)

Violeta: Esto es peor que una tarde de chicas en una pijama party, comiendo chocolate con helado de fresa, viendo Posdata: te quiero, en serio, asimila lo que eres.

Alejandro: No sabes, cuantas putadas he hecho.

Violeta: Piensas que eres el único… pero no es así, a muchos nos ha pasado esto ya, y no es culpa nuestra, no te fustigues con ello.

Alejandro: Quiero conocer a esa persona que te ayudó.

Violeta: ¿A Dulcinea? No tengo ni idea de dónde está.

Alejandro: Mi “capacidad” [Poder mutante] responde a mis deseos, mis necesidades, tan solo tengo que desear encontrarla.

Violeta: Oye no es tan sencillo como dije.

Alejandro: Confío en mí, y en que podré hacerlo.

Violeta: Muy bien Godzilla, pero cómo piensas conseguirlo sin saber nada de ella, ni como es o dónde está, es muy difícil.

Alejandro: Por cierto Violeta, dijiste que todo eso comienza entre los 18-20 años… Tú lo tienes desde los 13 años ¿O te equivocaste?

Violeta: (sonríe) No me equivoco, Dulcinea llamó a eso “Crisálida Prematura” es una tipología diferente, al parecer, hace que se desarrolle antes todo, por eso, ya no estoy en crisálida, mi capacidad se ha especificado.

Alejandro: A la Tecnopatía y Mecanopatía ¡Eres increíble!

Violeta: ¿Tecno qué? Eres un Friky, da igual, no le he puesto ni nombre, tan solo sé que me es muy útil (Lanza una sonrisa picarona) te lo demostraré, vamos (Deja un billete de 10€ encima de la mesa)

Alejandro: ¡Violeta, qué tan solo eran dos chocolates!

Violeta: Lo sé (Le guiña un ojo) ¡Vamos o te lo perderás! (Alejandro la sigue hasta un cajero y salen 10 billetes de 100€)

Alejandro: co-co-co-co-cómo imposible, oh dios, esto, esto… ¡Es increíble!

Violeta: ¡A disfrutar! (Se van a una tienda de ropa, y se compran cada uno un conjunto diferente, tirando a la basura, la ropa que ya tenían puesta, almuerzan en un restaurante de lujo de 5 tenedores y finalmente a un parque de atracciones) ¿Qué te ha parecido el día de hoy?

Alejandro: ¡Dios mío, esto es insuperable! Es lo que siempre habría deseado, hacer todo esto, tu… “poder es increíble” La gente debería de ver el mundo realmente así, como si todo costara mucho, y a la vez nada… todo a nuestro alcance.

Violeta: Entonces te ha encantado, me alegro, tenía ganas de compartir un día así, tener todo esto, yo sola, no me hace realmente feliz.

Alejandro: ¿Sentimental Violeta? Una tarde de chicas en pijama party… (Le interrumpe Violeta con una colleja) ¡Ay!

Violeta: ¿Sentiste eso? Pues no quieras sentir como te dejo cinco días en un ascensor (dice orgullosa)

Alejandro: (Suelta una carcajada) Muy bueno eso, mis golondrinas vendrán a rescatarme.

Violeta: Si claro (Ser ríe)

¿?: ¡Pasen y vean! La casa de los espejos encantados ¡Llena de terror y de espíritus encerrados en los espejos! Pasad chicos, si queréis pasar miedo, es la atracción perfecta (Dice una mujer de etnia gitana con el cabello negro rizado, una gran nariz arqueada, un ojo de cristal y otro color miel, una boca falta de dientes, bastante ancha de huesos y descalza)

Alejandro: ¿A ver quién sale cagando leches primero de la casa?

Violeta: ¿En serio quieres dejarte en ridículo? ¡Déjeme dos entradas!

Gitana: Muy bien chicos, no os arrepentiréis, pasad y ved la cara del horror, si ocurre cualquier cosa, mi nombre es María.

Violeta: ¡Cagado el último! (Entra corriendo)

Alejandro: ¡Cuidado no te reflejes mucho que se rompen!

Violeta: ¿Hola? (Se encuentra en un pasillo recto, completamente espejado) las almas de los difuntos, ¡uh! Qué miedo… (Suelta una carcajada) ¡Godzilla! ¿Dónde estás?

En otro lado…

Alejandro: ¡Violeta! (Se encuentra en una sala semi-esférica espejada) Esto es una mierda, aquí no hay nada…

Pasan aproximadamente unos veinte minutos buscándose.

Violeta: Qué asco de atracción… ¡María! Sácanos de aquí, esto es una estafa… ¡María! Maldita gitana… su alma va a ser la que encierre yo en estos espejos ¡María!

Aparece la gitana en medio de la sala.

Violeta: Menos mal ¿Piensas que esto es una atracción? En serio, abandona (Se acerca a ella, y se estampa contra un espejo) ¿María?

María: No hace falta citar mi nombre cuatro veces, con tres, eran suficientes.

Violeta: … [Mierda, tengo las armas fuera] ¡ALEJANDRO!

María: No importa cuánto grites… ahora mismo, no sabes si eres un reflejo o existes.

Violeta: [No hay nada aquí en lo que apoyarme] ¿Quién eres?

María: No deberías de hablar en voz alta en un bar, alguien podría escucharos.

Violeta: ¿En el bar? Joder…

María: Me puedes llamar Bloody Mary, serás parte de mi atracción querida.

¿?: No si yo puedo impedirlo (Dice una mujer de unos 30 años, con una larga melena lacia castaña hasta la cintura, ojos rasgados de color miel, y un poco rellena, Alejandro está detrás de ella, rompe un espejo, María se traslada a otro espejo)

María: ¿Cómo has entrado aquí zorra?

¿?: De la misma forma  que te voy a traer aquí, María, María, María (Aparece delante de ella) Te trasladas de espejo en espejo ¿pero no puedes evitar venir cuando te llaman verdad? (Rompe el Espejo, lanzándole un tacón)

María: ¡Maldita Zorra Española! (Todos los espejos comienzan a romperse, marcando un camino de salida)

¿?: Vamos niños venid por aquí. (Salen corriendo de la atracción, la parte exterior está como si nada, se sientan en un banco)

Violeta: Dulcinea… ¿Qué haces aquí?

Dulcinea: No lo sé, estaba dando un paseo por la ciudad, entré por curiosidad y me encontré con todo esto.

Alejandro: No, yo buscaba una salida, una respuesta, por eso viniste.

Dulcinea: Vaya… un Crisálida entonces… odio esa influencia de ondas cerebrales.

Alejandro: Me llamo Alejandro, y tengo algunas preguntas que hacerte.

Dulcinea: Claro, no tendré ningún problema en responderlas ¿Cómo te va Violeta?

Violeta: Muy bien Dulcinea, bastante independiente, ya he viajado por muchos países.

Dulcinea: ¿En serio? Era tu sueño, conocer mundo, bueno, y lo sigue siendo, estoy segura de que no lo has recorrido todo.

Violeta: No, todo no… Me queda Grecia, Rusia, Tailandia, Islas Maldivas, me queda bastante por conocer todavía.

Dulcinea: Así me gusta, sigue creciendo cada vez más ¿Es un nuevo amigo tuyo?

Violeta: No es mi amigo, lo conocí en el tren, de camino a Logroño.

Alejandro: Quien te oye, deduce que somos mejores amigos (Dice mientras la mira mal) Bueno… he descubierto que soy un crisálida en menos de 12 horas, en las cuales, he decido huir de mi casa, dejarlo todo e irme

Violeta: Necesita un psicólogo.

Dulcinea: Violeta… Entonces la hormona Vetrina sigue evolucionando.

Alejandro y Violeta: ¿Vetrina?

Dulcinea: En este año, he conocido bastante gente, entre ellas, una bióloga que estudia todo esto que nos pasa, y me he informado de bastante. Alejandro cada vez que piensas en algo que quieres o necesitas, y se hace realidad, a eso se le llama “Proyección de la crisálida” las personas de nivel crisálida, tienen las ondas cerebrales, fuera de órbita, y aquello que logran “traer a sí mismo” lo proyectan mediante la energía emitida.

Violeta: ¿Y cómo se explica que luego eso desaparezca y haya una capacidad sola?

Dulcinea: La Hormona Vetrina, aparece en algunos seres humanos entre los 18 y 20 años, al aparecer, altera el sistema endocrino y todas las ondas cerebrales, se disparan, en todo el proceso de evolución que puede durar entre 6 meses o 2 años. El código genético de la hormona vetrina, es esa capacidad, que aparece, al terminar de llegar a su desarrollo.

Alejandro: Lo siento, soy de letras puras… ¿Es hereditario? [Pandorea]

Dulcinea: No lo sé… Pero su evolución está enlazada al entorno de la persona, su bienestar, su felicidad, etc.

Alejandro: ¿Su felicidad? Una chica vino a mi casa, decía que era inspectora, me preguntó si era feliz.

Violeta: Fue Daimara, Dulcinea.

Dulcinea: Daimara entonces… la habrán enviado, nunca trabaja sola, maldita Teleia.

Violeta: ¿Por qué no miras a Alejandro? Ella también es una Teleia, puede saber tu potencialidad, incluso qué capacidad llegarás a tener.

Alejandro: Sí por favor… cuanta más claridad en todo este asunto, mejor.

Dulcinea: Claro, no es problema (Dulcinea mira fijamente a los ojos de Alejandro) [Esto es imposible] Mírame bien, e intenta estar lo más relajado posible.

Alejandro: Aunque es raro, lo estoy, ¿Pasa algo?

Dulcinea: Debo estar cansada… qué os parece si descansamos y almorzamos juntos…

Alejandro: (Le agarra las manos y se pone frente a ella) ¿Qué-has-visto?

Dulcinea: Tan solo la etapa Crisálida… no hay más… eso es imposible, a lo mejor he de mirarte después de 48h.

Violeta: Entonces Daimara, no se hubiera interesado tanto en hacerles una inspección.

Alejandro: ¿Eso es raro?

Dulcinea: Debería de ver cuál será tu capacidad, el fin aproximado de tu etapa crisálida, pero, es como si tan solo pudiera ver tu presente, estaré cansada…

Violeta: ¿Y si su capacidad es la etapa crisálida? No llegar a tener una capacidad, si no tener tan solo la Proyección de la Crisálida…

Alejandro:

Dulcinea:

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