viernes, 24 de febrero de 2012

Sin Título: Capítulo II - Golondrinas


CAPÍTULO II – golondrinas

Alejandro se adentró en la estación de Atocha, le recordaba a cuando su familia viajaba en verano a Conil, un pueblo de Cádiz, todo olía a verano.

Alejandro: Bueno, allá vamos… ¿A dónde voy?

Cómo una señal del destino, se escucha por megafonía “El tren con destino a Logroño efectuará su salida desde el Alvia por el andén siete, esperamos que la travesía sea de su agrado”

Alejandro: ¿Logroño? Esperaba una ciudad… algo interesante pero bueno, para una gran aventura no se puede empezar desde lo más alto (Alejandro se acerca al andén pero se da cuenta que antes tiene que comprar el billete) ¡Mierda! A ver cuanto tiene papá por aquí, 250€ con esto tengo que sobrevivir así que iré en lo más barato. (Se acerca a la oficina) ¡Hola Buenas Noches! Me gustaría comprar un billete para ir a Logroño

Vendedor: (La chica, mascando un chicle y teniendo los ojos fijados en el ordenador, dice) ¿Lo quieres para hoy o deseas reservarlo para otro día?

Alejandro: No, no, para hoy. (Dice mientras traga saliva)

Vendedor: ¿Vía AVE o Alvia? (Dice casi inentendible por ese horrible chicle)

Alejandro: ¿Cuál es el más barato?

Vendedor: En realidad tan solo hay una diferencia de unos 10€ por el AVE te sale 88.93€ y por el Alvia 79.75€

Alejandro: Dios (De repente Alejandro sintió como el estómago se le vaciaría en los siguientes días al gastarse casi todo el dinero que tenía) De acuerdo, por el Alvia por favor (Alejandro introdujo por debajo de esa enorme cristalera el dinero)

Vendedor: De acuerdo, tenga su billete, buen viaje.

Alejandro: [Antipática] (Se dirige hacia el andén 7, quedando 30 minutos para el comienzo de la aventura) Bueno, desayunaré algo mientras (Se acerca a una máquina) Mierda, todo cuesta 1€ y no tengo ni una moneda suelta, con el hambre que tengo (se da la vuelta) A lo mejor alguien tiene cambio por aquí (Un golpe se escucha detrás de él y se da la vuelta extrañado, un croissant asoma por la ventanilla de la máquina, Alejandro mira a la derecha y a la izquierda) ¿En serio? Bueno… que aproveche (coge el Croissant y comienza a comérselo)

"El Tren con destino Logroño, efectuará su salida en 5 minutos."

Alejandro: Adiós… [Pandorea] Madrid. (Justo al entrar por la puerta, entra una chica, empujándolo contra una pared a Alejandro, era una chica de tez blanca, pelo castaño a la altura del cuello, ojos marrones, tenía una capucha blanca y unos enormes cascos verdes que hacían mucho ruido, aparentaba unos 20 años aproximadamente) ¡Hey, ten cuidado!

¿?: ¿Eh? (La chica mira hacia atrás, se quita los cascos mientras lo mira fijamente, se los vuelve a poner, y entra en el tren sin pronunciar palabra)

Alejandro: Será puta… [Tengo ganas de mear] (Alejandro entra en el baño, y al salir, busca un asiento que esté libre, pero desafortunadamente, el único, es al lado de esa chica, la ignora y se sienta)
Bienvenidos a Alvia, el tiempo estimado del viaje es de unas 2 horas, les deseamos una buena travesía. Alejandro, está rígido en su asiento, mirando vacuamente al frente.

¿?: ¿Te asustan los trenes?

Alejandro: No (Dice serio, sin apartar la mirada del respaldo del asiento de delante)

¿?: ¿Las chicas?

Alejandro: (La mira y dice tembloroso) ¿¡Por qué lo dices!? Claro que no ¿Te acuerdas que me empujaste?

¿?: Si, claro ¿Por?

Alejandro: ¿¡Cómo que por!? ¡Me podrías haber hecho daño!

¿?: (Suelta una carcajada mientras se acomoda) Vamos hombre, tranquilízate, me llamo Violeta.

Alejandro: Yo Alejandro… (Dice frunciendo el ceño)

Violeta: ¿Tienes familia en Logroño?

Alejandro: (Deja su rostro serio a un lado) No.

Violeta: (Observando el rostro serio) oh vaya… lo siento, no sabía lo del funeral…

Alejandro: (Se exalta) ¡Cómo que funeral! ¿Estás loca?

Violeta: Ah no es eso… (Comienza a reírse sin parar)

Alejandro: (La mira sonriendo y suelta una pequeña risa) ¿Tú tienes familia allí?

Violeta: Qué va… me han dado una beca y he decidió ir de InterRail.

Alejandro: Qué guay, siempre he querido hacerlo, pero es ahora cuando tengo los dieciocho años.

Violeta: ¿Tienes dieciocho? Yo ayer tenía diecisiete, qué rápido pasa el tiempo.

Alejandro: ¡Es tu cumpleaños, felicidades!

Violeta: Odio las fiestas, prefiero pasármelo de muerte todo el año, antes que esperar a un día exacto, estupideces.

Alejandro: ¿De alguna forma tienes que contabilizar la edad que tienes no?

Violeta: Ya se encarga la mierda de sociedad de hacerlo ¿Para qué auto-recordármelo? En el DNI lo pone.

Alejandro: Eres rara.

Violeta: Lo sé (Se pone los cascos) Bueno, avísame cuando lleguemos.

Alejandro: Violeta, no soy tu criado… (Pero ya tiene la cabeza mirando a la ventana y se escucha un suave ronquido) imbécil…
Un hombre ciego, con un bastón, camina en medio del pasillo, con una serpiente rodeada a su cuello, Alejandro lo observa con gran interés.

Hombre Ciego: Vendo cupones… (Se para justo a la izquierda de Alejandro y sin mover la cabeza) ¿Quieres uno jovenzuelo?

Alejandro: No, no gracias ¿Es venenosa? (La serpiente repta por las axilas, hombros, antebrazos y cuello del incapacitado)

Hombre Ciego: Solo si lo deseo (Da pequeños golpes con el bastón y sigue su camino)

Alejandro: [Qué tío más raro] Violeta, voy al baño un momento, cuida esto por favor (Se escuchan los ronquidos tras el ruido de sus cascos) Si, por supuesto que sí… (Se levanta y va al baño, escucha unos gritos al otro lado del vagón “¡Por favor, ayúdenme, un médico!”) ¿Qué son esos gritos? (Se sube el pantalón inmediatamente y sale en dirección al otro vagón, observa a una mujer de unos cincuenta años agarrándole el brazo a un hombre vestido de smoking tumbado en el suelo, con el cuello morado)

Mujer: ¡Por favor, ayúdenme! Mi marido ha caído de repente al suelo (Aparece una mujer de unos cuarenta años)

Mujer2: Tranquila, soy médico ¿Padece alguna enfermedad? (Dice mientras le toma el pulso y le hace el RPC)

Mujer: Es diabético, pero se la tomó hace 30 minutos y la tenía perfecta.

Mujer2: (Saca de su bolso un medidor de glucosa) Señora… su Marido ha muerto por una sobredosis de azúcar, tiene 530.

Mujer: ¡No, no, no,  no! ¡Fred, no me dejes sola ahora, ahora no! (a la mujer le empieza a dar un infarto, Alejandro se da la vuelta rápido para volver al vagón y pisa algo)

Alejandro: ¿Qué? (Una muda de piel de serpiente) [¿El ciego?] (Recuerda “Solo si lo deseo”) pero no puede ser, es una sobredosis de azúcar, deberían de ser toxinas, Ni “Posion Ivy” podría hacer este tipo de muertes “no venenosas”… bah, no se puede hacer nada ya. (Regresa y se sienta)
Vuelve a pasar el extraño de la serpiente al lado de ellos

Hombre Ciego: Vendo cupones para hoy…

¿?: Chico, dame uno por aquí (Responde una señora  dos asientos más adelante)

Hombre Ciego: Mucha suerte señora, buen viaje. (Le da el cupón y sigue su camino)

Alejandro: [Solo me encuentro con gente rara, voy a echar una cabezadita] (A la hora, unos gritos despiertan a Alejandro) ¿¡Qué!?

Violeta: Alejandro despierta, una mujer acaba de caer fulminada al suelo (Dice con solo un auricular puesto mientras saca su cabeza por los asientos de adelante)


Alejandro: Guarda respeto Violeta [¿Otra muerte?]

Violeta: ¡Ah! (Suelta un enorme grito sobresaltando a Alejandro)

Alejandro: ¡Ahora qué!

Violeta: Algo me ha rozado la pierna (dice mientras toma una postura contorsionista en el asiento)

Alejandro: [¿Algo?] (Mira hacia atrás y ve como se cierra la puerta del vagón) Ahora vuelvo, no te muevas de aquí.

Violeta: ¿Ahora vas de macho? Ten cuidado, no te coma Godzilla…

Alejandro: Fuiste tú la que gritaste hace un rato, y soy yo el que me estoy levantando para mirar que es (Dice mirándola mal) a lo mejor solo es una rata.

Violeta: ¿Ratas? Por favor que sea Godzilla, por favor que sea Godzilla…

Alejandro: En fin (suspira y entra en el otro vagón, va mirando la parte baja de cada asiento, hasta que unos más adelante, ve algo que le suena familiar, un bastón, sigue hacia delante y ve al hombre ciego de la 
serpiente sentado en el centro del vagón) [Esto ya es muy sospechoso]

"Alvia se aproxima a su destino, esperamos que hayan disfrutado de su travesía, y que vuelvan a elegir Alvia para futuros viajes, buen día y hasta pronto" Alejandro vuelve y baja del tren junto con Violeta.

Violeta: Como pesa esto joder (Dice mientras se coloca una enorme mochila en la espalda) Bueno mata-godzillas, que te vaya todo bien en Logroño, te mandaré una postal cuando esté por ahí…

Alejandro: Bueno Violeta, pásatelo bien (dice mientras sonríe)

Violeta: ¿Te enamoraste de mí?

Alejandro: (Se pone rojo) ¡Pero qué estás diciendo estúpida! Estas demasiado loca…

Violeta: (Suelta una carcajada junto a Alejandro) Bueno (se marcha y dice en la lejanía) ¡lo siento por el empujón!

Alejandro: Qué chica tan… original… (Ve al hombre ciego bajar del Tren y se acerca a él) disculpe señor, me gustaría un cupón.

Hombre Ciego: Claro, toma, son 3€, Mucha suerte jovenzuelo, buen viaje.

Alejandro: Gracias, pero no voy a viajar.

Hombre ciego: Igualmente, buen viaje.

Alejandro: Gracias (Lo mira extrañado y coge su maleta, mira el cupón mientras sale de la estación) Debe de tener algún tipo de veneno que conecte por los poros… con mis guantes no podría traspasar.
Mientras camina y observa el cupón, sin darse cuenta, se adentra en un bosque

Alejandro: ¡Oh! Creo que me he confundido de camino… (Se da la vuelta, y se nota observado, mira hacia todos los lados) Estupideces… volvamos (nota algo moviéndose por debajo de las hojas) ¿Qué coño? (Se da la vuelta y comienza a correr a lo lejos, observa la figura de un hombre con un bastón) Tú… ¡MALDITO ASESINO!

Hombre Ciego: Filotea, detente. (El movimiento debajo de las hojas cesa) ¿Asesino, porqué?

Alejandro: ¡Tú mataste a esas personas! ¡Cabrón!

Hombre Ciego: ¿Asesino? (El pacífico rostro del hombre, cambia y grita agresivamente) Ellos tentaron a la suerte, ninguno preguntó para que son los cupones, tentaron contra su vida, contra ellos mismos, tú has tentado con tu propia vida, ahora, has tenido la suerte de ganar el premio del cupón.

Alejandro: (Se arrincona en un árbol) ¿Cómo los mataste, una sobredosis de azúcar, la mujer fulminada? ¿¡Quién coño eres!?

Hombre Ciego: Una glándula capaz de segregar cualquier tipo de sustancia… glusosa en grandes cantidades, una bomba de potasio directa al corazón… (Dice mientras se quita las gafas, abre los ojos, son iguales a los de una serpiente) Una glándula completamente compatible con la fisiología y anatomía de una serpiente. Me llamo Alain, pero tú me puedes llamar Víper.

Alejandro: ¿Víper? ¡Maldito loco! (Dice mientras intenta escalar por el árbol) déjame ir, solo tengo dieciocho años.

Alain: Da igual a dónde huyas, veo por los ojos de Filotea. (Algo detrás de Alain le dispara una serie de veces, como si fuese una metralleta) ¡ah! (se da la vuelta mientras muestra su lengua viperina) ¿Quién eres tú?

Violeta: Una chica con inquietudes. (Dice mientras cambia el cargador de su ametralladora)

Alain: Comida rápida… ¡Filotea, cambia de objetivo, devórala! (Filotea la mira mientras silba y se abalanza contra ella)

Alejandro: ¿Qué coño es todo esto? Estoy drogado joder, esto es una puta mierda.

Violeta: Deja de ser inútil, sales de tu casa, coges un tren y te metes en estos líos (Dice mientras ametralla contra Filotea) emigra de aquí más rápido que una golondrina ¡Vamos!

Alain: Nadie saldrá de aquí (Saca un puñal y se dirige hacia Alejandro)

Alejandro: [¿Cómo una golondrina?] Yo no quería nada de esto (Suelta un grito descomunal) ¡Joder! (Se escucha  un trinar a lo lejos, todos se quedan mirando al cielo)

Alaín: ¿Qué es eso? (Miles de Golondrinas comienzan a caer en picado hacia Filotea, golpeándola desde todos los lados) ¡FILOTEA! Maldito Crisálida, pagarás por ella (Corre violentamente de una forma irracional con el puñal en mano hacia Alejandro)

Alejandro: (Cae al suelo y mientras llora impotente dice) No entiendo nada joder (Todas las golondrinas se sitúan en frente de Alejandro y van directas hacia Alain) Esto no es real, no está pasando, me despertaré, llegaré tarde a la academia y mamá me volverá a echar la bronca ¡Eso es todo! (Violeta dispara al lado de Alejandro)

Violeta: ¡Eres un puto Crisálida y soy yo la que te está cubriendo el culo! ¡Espabila maldito hijo de puta! (Coge la ametralladora en mano, y ésta cambia de forma mientras las manos de Violeta brillan, toma la forma de una escopeta recortada, dispara a la cabeza de Alain, y todos los pájaros salen volando en forma de torbellino, dejando el cuerpo sin cabeza de Víper, de pié, en medio de un bosque deshojado) ¿Y la puta mascota? (Filotea está desintegrándose como si se incinerara, mientras silba y lengüetea a Violeta mirándola) Cállate ya anda… (La dispara y explota)

Alejandro: ¿Qué ha pasado? ¡QUÉ HA PASADO JODER! (Se acerca corriendo a Violeta) Qué mierda es esta.

Violeta: a cinco metros de distancia… (Lo apunta con la escopeta) 

Alejandro: ¿Qué o quién coño eres?

Violeta: … (Sonríe mientras el arma se transforma en una pistola, volviendo a brillar sus manos) Hablemos…

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